La mayor parte de los puestos de libre designación suelen adscribirse a favor de funcionarios de cualquier cuerpo superior de grupo A o de los cuerpos superiores del Ministerio de turno, con lo que la capacidad técnica y la experiencia no quedan garantizadas.
Esa
capacidad técnica y experiencia en un puesto de libre designación son
necesarias para no ser meramente un cargo de confianza sino un
funcionario
propiamente dicho, capaz de dirigir una gestión de carácter público y
conocedor
del ordenamiento jurídico aplicable, no para aplicarlo directamente,
sino para
vigilar su aplicación o para evitar, en su caso, que se convierta de
modo
inadecuado en una razón de ineficacia.
La
libre designación, en numerosas ocasiones, convierte a los funcionarios
públicos en empleados de los políticos y a los servidores públicos en
servidores del político y del partido. En definitiva, tal como están las cosas,
se favorece la corrupción y los sistemas de financiación política y subvención
al amigo o colaborador.
El
Tribunal Supremo parece que ya se cansa de decirle a la Administración que los
puestos de trabajo cuya provisión por funcionarios se efectúa por libre
designación ha de ser excepcional y restrictiva.
Pese
a ello, la realidad demuestra que las autoridades públicas parecen taparse
los oídos y seguir su camino, indiferentes a tales mensajes judiciales, porque la
Administración cuenta con esa coartada que les brinda el Derecho Administrativo
en forma de “discrecionalidad” y “potestad de auto-organización”.
"El Confidencial" nos participa:
El comisario de aguas se encuentra, asimismo, inmerso en las actuaciones sobre Cobre de las Cruces por su
benevolencia en la imposición de sanciones a dicha empresa.
Empleados
Públicos de la Confederación ya advirtieron de lo que estaba sucediendo con
Cobre de las Cruces hace más de un año, asimismo denunciaron la entrega de las
funciones propias de servicio público a empresas externas a las que se exigía
la contratación de personas afines a la cúpula para satisfacer la falta de
personal aducida en cada contrato.
La renuncia no implica necesariamente el cese. Habitualmente
la publicación en el BOE de los ceses en los puestos de libre designación lleva aparejada la frase "agradeciéndole los servicios
prestados". Es insólito encontrar publcado un cese condicionado a una motivación racional de ineficacia o
incumplimiento de los resultados exigidos o exigibles y, aunque suceda, sería incongruente con
la libertad de nombramiento que se goza y con la base de que el sistema permite
a cada cargo político la configuración de equipos de su confianza.
El cese
libre, en casos de cambios en la organización permite al cargo de nuevo
nombramiento cesar a las personas que configuraban el equipo del anterior.
Dicho lo cual vaya para todos nuestra frase de hoy: "Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia" Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina (1852-1934).
Dicho lo cual vaya para todos nuestra frase de hoy: "Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia" Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina (1852-1934).
http://plataformaaguapublica.blogspot.com.es/2015/07/el-comisario-de-aguas-de-la.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario